Velocidad de recarga en un coche eléctrico

Velocidad de recarga en un coche eléctrico

30/07/2018 0 Por Angel

En principio se consideran cinco tipos de recarga según la velocidad de recarga en un coche eléctrico, es decir, cuánto tiempo lleva recargar las baterías, que depende directamente de la potencia disponible y la capacidad de la batería. Aunque se suelen resumir en dos, recarga lenta y recarga rápida.

  • Recarga super-lenta, cuando la intensidad de corriente se limita a 10 A o menos por no disponer de una base de recarga con protección e instalación eléctrica adecuada. La recarga completa de las baterías de un coche eléctrico medio, unos 22 a 24 kWh de capacidad, puede llevar entre diez y doce horas.
  • Recarga lenta, también se puede llamar convencional o recarga normal. Se realiza a 16 A, demandando unos 3,6 kW de potencia. Se suele utilizar el conector Schuko (el que tenemos todos en casa). Recargar esas mismas baterías puede llevar entre seis y ocho horas.
  • Recarga semi-rápida, en inglés se suele llamar quick-charge, menos rápida que la fast-charge. Se realiza a una potencia de unos 22 kW a 25 kW. La recarga puede llevar una hora u hora y cuarto. Este modo de recarga necesita la instalación previa de un punto fijo de recarga o Wallbox.
  • Recarga rápida, la potencia que se demanda es muy alta, entre 44 y 50 kW. La recarga de esos 22 a 24 kWh de baterías puede llevar media hora. Lo normal es que no se haga una recarga del 100% sino en torno al 80% o 90%. La recarga rápida se realiza utilizando corriente continua y para ello es necesario disponer de un conector ChaDeMo o CSS Combo.
  • Recarga super-rápida, la potencia de recarga es todavía más alta que en la recarga rápida, aproximadamente el doble. Este tipo de recarga la utiliza por ejemplo Tesla Motors en su Tesla Model S, con una potencia entre 90 y 120 kW. Recargar unos 250 km de autonomía viene a requerir unos 20 minutos. Utiliza un conector Mennekes, pero modificado, ya que solo lo hace compatible con la marca.
  • Recarga ultra-rápida, apenas se usa, y debe considerarse algo todavía como experimental, en vehículos eléctricos a prueba con acumuladores de tipo supercondensadores (por ejemplo en autobuses eléctricos). La potencia de recarga es muy elevada (por encima de 130 o 150 kW), y en unos cinco o diez minutos se pueden recargar las baterías.